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Hola, Reader! En ese rincón de los Alpes, donde las despedidas no hacen ruido y los caminos se bifurcan en silencio, comenzaba una nueva etapa. Hay días en los que uno se levanta temprano no porque deba, sino porque la montaña parece susurrar desde afuera de la carpa. El aire fresco se soplaba lento, y el sol prometía barrer el rocío con paciencia. Me acerqué a la cocinita del camping —un techo de plástico y algunas mesas— con el mate bajo el brazo. Apenas crucé la entrada, una voz con acento familiar me interceptó: —¿Sos argentino? Dicho así, con esa entonación exacta. En perfecto argentino, diría. Me di vuelta. Una rubia desayunaba al fondo. —Sí —respondí. —¿Puedo tomar mate con vos? Katja era alemana, pero hablaba español con una naturalidad que me desconcertó. Había vivido dos años en Argentina, y entre sorbos de mate me contó parte de su historia, agradecida de poder probarlo de nuevo después de tanto tiempo. Viajaba en plan mochilera junto a otro compañero, que no tardó en aparecer, y compartimos una linda charla. Más tarde, alrededor de las 7:30, me crucé con M por última vez. Compartimos un momento en la cocina, y me fuí a preparar mis cosas. Cada uno seguiría su ruta ese día. Un rato después nos despedimos. Un “abrazo europeo” — de esos que, para un argentino como yo, se sienten a medio camino entre el adiós y la indiferencia. A las 10 estaba en camino. Me esperaban los primeros seis kilómetros de una subida empinada. A esa altura del viaje, las piernas ya no se asustaban por nada, aunque pedían tregua de tanto en tanto. Yo estaba convencido de que el objetivo del día era solo el Passo Campagnolo, que lo hice sin problemas…Pero en un determinado momento, el cartel me sorprendió: Passo Pordoi. Otro más. Segundo puerto de montaña en el mismo día. Había hecho diez kilómetros de subida, sin pausas, a ritmo parejo. El cuerpo, contra todo pronóstico, estaba respondiendo. Era como si se hubiera acostumbrado a ese ritmo en menos de 1 semana. La rodilla seguía molestando, pero ya era parte del paisaje. Como una piedra en el zapato que uno decide aceptar para seguir andando. En todo el trayecto no me crucé con un solo viajero con alforjas. Solo ciclistas livianos, haciendo deporte de un día. A veces me sentía un animal raro. La bajada hacia Pozza di Fassa fue espectacular. Paisajes que valían cada gota de sudor. Bajé escuchando a Las Pastillas del Abuelo, y esa frase se me quedó pegada como un mantra en ese viaje: “Ahora sí que estoy como quiero, en un presente a puro sentimiento, sin bailar al compás del minutero, perdiendo así la noción del tiempo…” Qué verdad más pura. No sabía la hora. No me importaba. Solo pedaleaba, miraba, respiraba. Vivía. Llegué al camping alrededor de las 14. Armé la carpa con calma, y me senté en el barcito a tomar una cerveza. Me la merecía. Más tarde, una buena ducha, lavé algo de ropa, y me pedí una segunda cerveza. El cuerpo, agradecido. Había pensado quedarme un día entero ahí, pero el camping no era barato y mi rodilla no estaba como para hacer trekking. Así que me dejé llevar por la tarde sin demasiados planes. Leí, saqué algunas fotos y descansé. También se trata de eso, de estar. No solo pedalear, avanzar. En esos momentos, siempre vuelvo a agradecer el hábito de la lectura. Te educa, sí. Pero sobre todo te acompaña. No hace falta internet, ni señal, ni batería. Solo ganas de perderte un rato en otro mundo. Cené salchichas con pastas, una combinación curiosa pero efectiva, y me metí en la carpa temprano, con el deseo de seguir pedaleando al día siguiente. Otro día menos en el calendario. Otro día más en la historia. Nos vemos en la próxima etapa. Te dejo algunas fotos más abajo y el trayecto en Komoot!! Sígueme en mis redes sociales: Instagram: https://www.instagram.com/mreppettiph/ YouTube: https://www.youtube.com/@mreppetti Threads: https://www.threads.com/@mreppettiph Newsletter: https://marcos-reppetti.kit.com/posts Detalle de la ruta: https://www.komoot.com/es-es/tour/1787647831 —Marcos |
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Hola, Reader! Te cuento cómo fué el día 1 en Aswán. Prepárate algo para tomar y aquí va: Me levanté un poco tarde… sentía el cansancio en el cuerpo después del largo día de viaje anterior, sumado a que durante la noche me cayó mal el sándwich que comí al llegar a la ciudad. Ya me habían avisado que esto podía pasar con las primeras comidas en África. Cerca del mediodía salí a caminar, sin rumbo. Primero bordeando el Nilo, por la vereda, pero hacía tanto calor que crucé para ir por la sombra....
Hola, Reader! Espero que estés muy bien. Este es el primer texto de la serie que voy a ir escribiendo sobre Egipto, viaje que realicé en 2023 junto a Ojo de Nómada (convocado como fotógrafo de su expedición) y que, de alguna manera, tardé en compartir. Era hora de contarlo ;) Tengo notas de todo el viaje, incluído el día del vuelo, que en un principio no lo iba a compartir, pero me parece interesante cómo se van formando los pensamientos y emociones en mí a medida que avanza esta experiencia...
Hola, Reader! Espero que estés muy bien! Hoy quiero contarte algo personal sobre mis comienzos editando fotos. Cuando empecé, en 2020, la edición fue una de las cosas que primero me atrajo. Había algo en el proceso que me daba curiosidad: esa sensación de transformar una foto y darle un toque artístico. No sabía ni siquiera composición, pero me importaba más la edición. Pero, sinceramente, no sabía lo que estaba haciendo. Miraba miles de tutoriales en YouTube, copiaba ajustes, tocaba sliders...